Las protestas en Francia cierran el oleoducto que abastece París
Las
protestas de los trabajadores franceses contra la reforma de las
pensiones, cuya medida principal es el retraso de la edad mínima de
jubilación de los 60 a los 62 años, han provocado el cierre del
oleoducto que abastece la ciudad de París y sus aeropuertos y han
bloqueado el acceso a todas las refinerías del país.
La policía
francesa logró a duras penas poner fin al bloqueo de tres depósitos de
combustible con el fin de aliviar la interrupción del suministro,
mientras que el operador del aeropuerto de París aseguró que cuentan con
"suficientes provisiones" de fuel para varios días.
A pesar de
ello, las preocupaciones ante una posible situación de escasez han
aumentado, especialmente después de que muchos automovilistas hayan
incrementado sus compras de carburantes ante el temor de posibles cortes
en el suministro.
Las protestas que se han registrado en las
refinerías de Francia durante toda la semana se prolongarán al menos
hasta el próximo 19 de octubre, jornada para la que los sindicatos
franceses han convocado una nueva huelga general en todo el país. "El
martes se ha convertido en el nuevo objetivo, no hay razón para volver a
trabajar ahora", aseguró un portavoz del sindicato CGT.
Asimismo,
los portavoces de los sindicatos recalcaron que la intervención de las
fuerzas de seguridad no cambiará la situación de las refinerías. "¿Que
puede hacer la policía? Tendrían que ser capaces de hacer funcionar las
instalaciones", aseguraron desde la CGT.
Por otra parte, la
formación sindical invitó a los transportistas a unirse a las protestas
lo que, unido al bloqueo de los depósitos, hace temer más interrupciones
en el suministro. Sin embargo, el fin del bloqueo de tres depósitos ha
aliviado las tensiones en el sector.
Una portavoz de la operadora
petrolera francesa Total aseguró que el desbloqueo de estos tres
depósitos ofrece "algo de espacio para respirar", y explicó que el
problema es "más de logística que de disponibilidad, porque hay fuel".
En la jornada del viernes 200 gasolineras de Total han tenido problemas
de escasez, frente a las 40 del miércoles.
La protesta está
superando el umbral que el presidente Nicolas Sarkozy había prefigurado e
incluso los propios sindicatos no parecen en condiciones de controlar y
administrar la situación.
Fuentes sindicales confirmaron que las
últimas refinerías en adherir a las medidas de fuerza fueron las de la
región de Seine-Martimo y de Reichstett.
La situación es confusa
porque el gobierno había ordenado liberar los depósitos de combustibles
tomados por los manifestantes, pero luego de que la policía dispersara a
los trabajadores, otros grupos volvieron a ocuparlas.
"No
podemos permitir la falta de combustible. Es necesario pensar en todos
los que necesitan trasladarse, en los camioneros, en todo lo que
constituye la vida de nuestro país", precisó el gobierno francés.
La
situación empeora porque hay cientos de gasolineras que no tienen
combustible por el paro de las refinerías. La Unión de los importadores
petrolíferos independientes (Uip) afirmó que cientos de gasolineras
están afectadas por el paro.
Ayer, además, unas 150 personas
fueron detenidas en Francia por la policía durante las manifestaciones
de los estudiantes, que salieron nuevamente a las calles de todo el país
contra la reforma del sistema de jubilaciones, informó el ministerio
del Interior.
Las movilizaciones se extendieron a Bordeaux, donde algunos automóviles y vidrieras de negocios del centro de la ciudad fuero
La Republica